Gut Check: ¿Eres un ejemplo para quienes lideras?

Hay un poderoso mensaje para todos los líderes, de parte de Joe Biden: “Nuestra habilidad de liderar no se basa en únicamente en el poder, sino en el ejemplo”. 

El ex vice presidente estadounidense realizó esta observación en una crítica publicada en el New York Times, refiriéndose a la administración de Dondald Trump. Al leer el artículo y teniendo en cuenta su extraordinaria vida, queda claro que su perspectiva puede aplicarse para todo tipo de líderes.

Cuando uno observa la vida de Biden, nota que es un hombre que prosperó por ser un ejemplo para los demás. La revista Fortune nombró a Biden como uno de los mejores líderes mundiales y lo retrataron como un vivo ejemplo de perseverancia.

Biden fue tartamudo durante su niñez y sorprendió a todos cuando, en 1972 alcanzó el cargo de Senador a la joven edad de 29 años. Apenas unas semanas después de su nombramiento, la tragedia irrumpiría en su vida: perdería a su esposa e hija en un horrible accidente automovilístico. Sin embargo, ese dolor inconmensurable no le impediría convertirse en uno de los legisladores con mayor influencia.

En 2015 la muerte volvería a acecharlo: su hijo, Beau, murió víctima del cáncer. Biden canalizó su dolor hacia una iniciativa sin precedentes para promover y compartir la información sobre el cáncer.

Ahora, aunque abandonó la política electoral, Biden sigue siendo un ejemplo para los líderes políticos actuales, aconsejándoles como ser efectivos en lo que hacen. En un discurso para los graduados de Colby College, en mayo pasado, Biden le recordó a los estudiantes que el poder es un reflejo de las relaciones que uno construye y que, tales relaciones dependen de nuestra capacidad de empatía. 

“Debes trabajar para atribuirle a tu opositor la misma complejidad emocional de la que te crees poseedor”, explicó Biden. 

 

 

El consejo de Biden posee una poderosa simplicidad que todos los líderes deberían aplicar: para ser líderes realmente responsables, necesitamos una real conexión con nuestros pares, clientes, seguidores e incluso, competidores. 

Él también creó una sencilla forma de autoevaluar nuestra efectividad como líderes. Pregúntate: ¿Estoy dando un ejemplo positivo de liderazgo? ¿Logro conectarme con los demás e inspirarlos? ¿Soy un líder al que la gente admira, quiere emular o aprende de mí?

Según Joe, todo lo que decimos y hacemos marca el tono para los demás. Debemos ser conscientes del ejemplo que estamos dando. 

Hay cientos de ejemplos de empresas que sufren cuando sus líderes no se esfuerzan por dar el ejemplo. Los medios están colmados de este tipo de historias. Debemos recordar que, cuanto más alto sea nuestro cargo en la jerarquía, más importante es dar un ejemplo positivo. Ser un ejemplo negativo es tóxico, como un virus que se esparce en todos los niveles de la organización. Muchas veces, los líderes de primera línea se sienten desmoralizados por la falta de motivación o ejemplo de sectores superiores y dejan de intentar; se rinden: “¿Para qué tratar de mejorar las cosas si los que están arriba no se molestan en dar el ejemplo?”.

Sin embargo, incluso en una empresa en la que los directivos dan un mal ejemplo, es importante ser fiel a uno mismo y hacer todo lo posible por dar un ejemplo positivo para la gente que lideras.

Tal como Biden nos demostró con su gran ejemplo, es importante resistir la tentación de rendirse y conformarse.

En el Gut Check de esta semana, preguntamos: ¿Eres un ejemplo para quienes lideras?

 

Fuente: Vince Molinaro – Global Managing Director, Líder de Estrategias para Lee Hecht Harrison.

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