Gut Check: ¿Cómo catalogamos al liderazgo del 2016?

Durante el año, tuve la grata y enriquecedora experiencia de viajar a más de 50 ciudades, a través de tres continentes, para presentar mi libro: “El Contrato de Liderazgo”; lo que me dio la oportunidad de conversar con grandes líderes de negocios acerca de la responsabilidad en el liderazgo.

Los ejecutivos con los que tuve el placer de hablar, se enfrentan a todo tipo de desafíos: inestabilidad económica, competencia internacional y la feroz batalla por el talento. Todo eso, dentro de un contexto, muchas veces, políticamente conflictivo, que dificulta el desarrollo de un liderazgo respnsable.

Probablemente, la historia del año, la que más sorprendió en cuanto a liderazgo, sea la de Estados Unidos y las elecciones presidenciales. El candidato Republicano, Donald Trump fue electo presidente pese a haber llevado adelante una campaña electoral infame. A la vez que su rival, la candidata Demócrata, Hillary Clinton, tampoco contaba con el carisma o el voto popular. Fue la primera vez que dos candidatos impopulares compitieron por llegar a la Casa Blanca. En las 26 ciudades estadounidenses que recorrí, la gente se preguntaba lo mismo: “¿Cómo llegamos a esto?” y “¿Qué haremos ahora?”. Angustia e incertidumbre eran el denominador común.

En Brasil, la Presidente Dilma Rousseff, está siendo enjuiciada por corrupción. Su sucesor en el cargo, Michel Temer, también es sospechado por el manejo ilegal de fondos públicos; hecho que desató el escándalo entre la población brasileña. Estuve en Sao Paulo durante la protesta contra la corrupción, que convocó a miles de personas en las calles de la ciudad. Nuevamente: angustia, disgusto y preocupación era el sentir popular.

También cuando estuve en Colombia, había angustia y malestar luego de que los votantes rechazaran el acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC (Fuerzas Aradas Revolucionarias de Colombia). El proceso de redacción y elaboración del acuerdo de paz llevó más de cuatro años de negociaciones y daría fin a décadas de guerrilla. Sin ebargoel resultado de la votación sorprendió una vez más al pueblo, generando, como en los casos anteriores, malestar, angustia e incertidumbre.

Estuve en Europa durante el infame “Brexit”, el referéndum que sacó al Reino Unido de la Unión Europea y, por ende, sacudió al mercado internacional y desencadenó una serie de renuncias de líderes políticos; que incluyeron al Primer Ministro, David Cameron. Los británicos estaban shockeados y siguen transitando, con cautela, el proceso de transición.

En Italia tampoco estuvieron al margen de los problemas de liderazgo: Matteo Renzi, su Primer Ministro, renunció luego de que sus proyectos de reforma constitucional fueran rechazados por los ciudadanos. Su partida detonó la crisis institucional en Italia, ante la falta de representantes fuertes de los partidos políticos para asumir el cargo.

Estos hechos tienen un componente común: El desconocimiento de los líderes acerca de los deseos y expectativas de la gente que representan. Estos casos demuestran lo que puede ocurrir cuando los líderes se tornan arrogantes, autocomplacientes y pierden conexión con su gente. Se trate de una compañía o de un equipo dentro de ella, jamás debemos subestimar la sensibilidad de las personas y sus necesidades. Cuando las personas se sienten angustiadas, ignoradas o furiosas, cobran un inmenso poder que puede hacer tambalear hasta al líder más fuerte.

No hay que perder jamás el punto de vista de la gente que uno representa y, para mí, esa es la lección de liderazgo de este año.

¿Qué perspectivas obtuviste este año acerca de tu propio liderazgo?
En el último Gut Check del año, preguntamos: ¿Cómo catalogas tu liderazgo durante el 2016?

Fuente: Vince Molinaro – Global Managing Director, Líder de Estrategias para Lee Hecht Harrison.

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