El mundo laboral en transformación

El mercado de trabajo está pasando por un momento de transición, y su comportamiento demuestra el cambio de fase del ciclo que está viviendo la economía uruguaya. En los últimos años, las condiciones reapuntaron notablemente y se llegó a un alto nivel de ocupación, cercano al pleno empleo y, en consecuencia, menos empleo.

En consecuencia se anallizaron mayores remuneraciones de los empleados. Alcanzado este nuevo escenario, el desafío es alcanzar la cantidad de empleo y conseguir mayores remuneraciones. Las cifras del mercado de trabajo en en la primera mitad del año, indican que el empleo se encuentra en niveles altos y la tasa de desempleo registra cotas muy bajas. Sin embargo, la tendencia de los últimos meses indica un  paulatino descenso en el trabajo.

En este escenario se están llevando a cabo las negociaciones en un número considerable de Consejos de Salarios, en los que alcanzar el doble objetivo de mantener alto el empleo y persistir en el aumento real de los salarios se vuelve complejo.

Del resultado de las negociaciones dependerá en buena medida el comportamiento futuro del mercado laboral. Como en toda negociación, cada una de las partes procurará obtener el mayor beneficio posible. En esta instancia se nota un tono en las demandas con una fuerte inercia al crecimiento real de acuerdo a lo ocurrido en los últimos años y del lado de las empresas la preocupación por no poder satisfacer lo solicitado.
Contexto.

El punto es que la historia reciente está dejando de ser válida en el contexto actual del ciclo económico. Las distintas fuerzas que posibilitaron en los últimos tiempos el incremento del empleo y, por consiguiente, de los salarios reales están menguando. Fundamentalmente, la situación económica en la región. La incidencia de la mano de obra incorporada en las exportaciones uruguayas es muy distinta según el destino de las mismas. Las ventas a Argentina (tanto de bienes, como turismo e inversiones inmobiliarias) son altamente intensivas en el factor trabajo; las exportaciones a Brasil son menos intensivas en trabajo, y el factor más intensivo en las exportaciones al resto del mundo son los recursos naturales.

En tal sentido, la situación por la que atraviesa actualmente Argentina tiene un impacto directo en el empleo. Las trabas impuestas a las importaciones en el vecino país afectan a una serie de ramas manufactureras, pero lo más importante es el impacto en el turismo y la construcción. Es más, el cambio en los precios relativos que se ha generado a nivel del turismo, debido al abaratamiento en Argentina, determina un incremento de los viajes de uruguayos a ese país. El mayor gasto en el exterior implica un menor gasto interno, lo que afecta al sector comercial local. Todas estas actividades relacionadas con Argentina son muy intensivas en mano de obra, y el menor nivel de actividad que están enfrentando, tarde o temprano repercutirá en el empleo.

Fuente: El País

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